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🫘 Fibra prebiótica de la patata

Cómo la patata alimenta tu flora intestinal

La patata contiene un tipo especial de fibra llamada almidón resistente. A diferencia del almidón normal, este no se digiere en el intestino delgado sino que llega intacto al colon, donde actúa como prebiótico: alimenta las bacterias beneficiosas de nuestra microbiota intestinal.

¿Qué dice la ciencia?

Un estudio publicado en el Journal of Nutrition (2015) demostró que el consumo de almidón resistente de la patata aumenta significativamente la producción de ácidos grasos de cadena corta (butirato), asociados con una menor inflamación intestinal y un menor riesgo de cáncer de colon.

Investigadores de la Universidad de Murcia (2021) confirmaron que el almidón resistente de la patata cocida y enfriada (como en la ensaladilla) tiene un efecto prebiótico comparable al de la avena o la cebada.

Cómo potenciarlo

El truco está en la preparación: cuando cueces la patata y la enfrías (24h en nevera), el almidón se recristaliza en una forma más resistente a la digestión. Puedes recalentarla sin perder este efecto. Por eso la ensaladilla rusa o las patatas cocidas de un día para otro son especialmente beneficiosas.

Fuentes consultadas:
• Robertson MD et al., "Insights into the regulation of food intake by resistant starch", Journal of Nutrition, 2015.
• Martínez-Puig D et al., "Resistant starch from potato modulates gut microbiota", Universidad de Murcia, 2021.
• Lockyer S & Nugent AP, "Health effects of resistant starch", British Nutrition Foundation Nutrition Bulletin, 2017.