La patata Agria es, sin duda, la variedad más emblemática de España. Su alto contenido en almidón (superior al 18%) y su baja humedad la convierten en la opción preferida para quienes buscan una patata de calidad. Se cultiva principalmente en Castilla y León, aunque su éxito ha hecho que se extienda por toda la geografía nacional.
El secreto está en su materia seca. Al tener menos agua que otras variedades, absorbe menos aceite y queda crujiente por fuera y esponjosa por dentro. La doble fritura (160°C + 190°C) con Agria da como resultado las mejores patatas fritas del mundo.
Para un puré cremoso y sin grumos, la Agria es insuperable. Su alto contenido en almidón se deshace uniformemente al cocer, creando una textura sedosa que ninguna otra variedad consigue. Cuece con piel, pasa por pasapurés y añade mantequilla fría.
Su mejor temporada va de octubre a marzo, aunque está disponible casi todo el año. En los meses fríos alcanza su máximo contenido en almidón, lo que la hace perfecta para platos de invierno.