Pela y corta las patatas en láminas finas (3 mm). No las laves después de cortarlas — el almidón ayuda a ligar. Fríelas en abundante aceite a fuego medio-bajo 20 minutos. Deben confitarse, no dorarse.
Corta en juliana fina. Añádela a los 10 minutos. Debe quedar transparente y dulce.
Bate los huevos con sal. Escurre las patatas y mézclalas con el huevo. Reposa 2-3 minutos.
Sartén antiadherente con un hilo de aceite. Vierte la mezcla, cocina 3-4 min a fuego medio. Dale la vuelta y cuaja 2-3 min más.
4+3 min = cremosa. 5+4 min = jugosa. La nuestra, cremosa siempre.